LA ESTOCADA PARA AMLO

A VER, A VER…Y sí, el que se llevó la estocada en el pecho fue Andrés Manuel López Obrador, durante el tercer debate presidencial, en Mérida, Yucatán. Faltó la puntilla. 

Su estrategia, “nadar de muertito”, en esta ocasión no le sirvió. Fue arrinconado por sus contrarios, José Antonio Meade y Ricardo Anaya…y hasta por Jaime Rodríguez (a) El Bronco. 

El puntero en las encuestas con su clásica sonrisa, poco antes de ser exhibido de corrupción, se atrevió a burlarse de sus contendientes. El gusto  le duró poco. 

José Antonio Meade, de la coalición Todos por México, luego de señalarlo como generador de desempleo y pobreza en su gestión como jefe de gobierno de la ciudad de México, acusó la familia de Javier Jiménez Espriúpropuesta  como titular de SCT, como socio de la empresa brasileña Odebrecht.       

El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia  no contestó a este señalamiento, aunque sí repetía “son el PRIAN”, “la mafia del poder”, apuntando con su dedito a quienes lo flanqueaban. 

A su vez, Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente, “sin chistes ni payasadas, lo retó a negar o aceptar haber otorgado contractos sin licitar a su amigo constructor José María Rioboó, por 171 millones de pesos, durante su gestión como jefe de gobierno de la capital. 

El tabasqueño desconcertado y buscando con la mirada al moderador,  alcanzó a decir: “No”; yo no soy corrupto” “soy peje no lagarto”. Pero Anaya le exigió con firmeza renunciar a la candidatura si probaba con documentos la adjudicación de los contratos irregulares. 

Hay que destacar que el gobierno capitalino les cobra, desde entonces, un 20% de “moches” a las empresas beneficiadasporcentaje que se descuenta del costo de las obras, según constructores.   

El agarrón iba a continuar pero el moderador Carlos Puig, con un exceso de protagonismo, acudió en ayuda del candidato de izquierda. 

Sin embargo, la estocada ya estaba clavada y medio mundo buscó las pruebas en el sitio web que el candidato Por México al Frente, había mostrado en una cartulina. 

Y sí, ahí están las pruebaslos números de contratos y lomontos, en el periodo de 2002 al 2005, justo cuando Andrés Manuel López Obrador se desempeñaba como jefe de gobierno del entonces Distrito Federal. 

Por cierto, Damián Zepeda, líder del Partido Acción Nacional, informó sobre un ataque cibernético al sitio http://debate2018.mx 

“Se activan los bots de AMLO para tratar de tirar la página, donde están las pruebas de los contratos millonarios al amigo de AMLO. El mapa muestra que vienen de Rusia. Entraron en menos de 10 segundos más de 70 mil visitas con el objetivo de tirarla”, tuiteó. 

Esto demuestra la descarada intervención del extranjero, tal como ha ocurrido en otros países y más recientemente en Estados Unidos, donde logró el triunfo Donald Trump, según las diversas publicaciones. 

Hay que destacar que Ricardo Anaya provocó una carambola de tres bandas: Exhibió a López Obrador como un político corrupto; descobijó al empresario favorito que construyó los Segundos Pisos de Periférico, y demostró que los ataques contra el nuevo aeropuerto de la ciudad de México son porque no le dieron obra a Rioboó. Pero eso es apenas la punta del iceberg. 

Ahora habrá que esperar los elementos que presente José Antonio Meade sobre los nexos de Jiménez Espriú con Odebrecht, más lo que resulte. Veremos, veremos. 

Si el tabasqueño ya se frotaba las manos de su supuesto triunfo electoral el próximo 1 de julio, esto pudiera ser la puntilla para su tercera derrota electoral. Veremos, veremos ((unomasmega@gmail.com)   

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