La importancia de los simulacros de sismos

Ciudad de México 19 de febrero 2018.- Es necesario que la comunidad tome los cursos de capacitación implementados con el fin de actuar con mayor eficacia ante futuros siniestros

En caso de un sismo como el ocurrido este viernes, es en donde se ponen en práctica todos los elementos adquiridos en los simulacros, pero el problema mayor es que no se toman en serio.

Especialistas consideraron que el pasado simulacro del 19 de septiembre de 2017 mostró escasa preparación, seriedad y responsabilidad de la población en la aplicación de las recomendaciones sugeridas por el Protocolo de Protección Civil, que exige asumir las indicaciones con todo rigor y respeto para aminorar las pérdidas humanas.

Sin embargo, reconocieron que el sismo del mismo día detonó una ejemplar solidaridad, empatía de la ciudadanía, trabajo colaborativo, unión, disciplina y un deseo por ayudar más allá de las posibilidades.

Así lo expusieron hace unas semanas los responsables de las brigadas de apoyo y del centro de acopio habilitado en la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) para atender la emergencia, los maestros Gabriela García Armenta y Miguel Ángel Pérez Sandoval, el encargado de Protección Civil de ese plantel, Roberto Carlos Vázquez Solís y la alumna Verónica Tania Dorantes Roldán.

Durante el Panel Lecciones aprendidas tras el sismo, del Séptimo Seminario en Calidad y Protección Civil 2018, también ponderaron la necesidad de que la comunidad tome los cursos de capacitación implementados con el fin de actuar con mayor eficacia ante futuros siniestros.

La profesora del Departamento de Procesos y Técnicas de Realización de la UAM, Gabriela García Armenta, consideró que durante el simulacro y el sismo los alumnos fueron indisciplinados y no respetaron el protocolo a seguir, ya que corrieron, algunos se tomaron selfies y reusaron evacuar los salones o regresaron a las aulas por sus pertenencias sin autorización.

“Esto lo que reveló es que no estamos preparados, por lo que el esfuerzo educativo en ese sentido debe redoblarse”, dijo, al señalar que “la UAM ofrece capacitación y se esfuerza por prepararnos con el fin de afrontar todo tipo de siniestros durante el año, pero aunque proveen de conocimientos de gran utilidad para ser usados en diversos escenarios, poca gente se interesa”.

Ángel Pérez Sandoval, responsable de la Brigada de Arquitectura encargada de realizar las evaluaciones estructurales de los inmuebles en las delegaciones Azcapotzalco y Gustavo A. Madero, manifestó que “debemos reconocer que no estábamos preparados para el temblor” y que se requiere “una comunicación más efectiva y ser proactivos”.

Mientras que la alumna Verónica Tania Dorantes Roldán reiteró que se carece de una especializada preparación para actuar en las emergencias naturales y destacó que la organización de las brigadas de apoyo y del centro de acopio fueron responsabilidad de los alumnos, dando como resultado un trabajo colaborativo sin problemas.

El jefe de la oficina de Protección Civil en la Unidad Azcapotzalco de la UAM, Roberto Carlos Vázquez Solís, también lamentó que la mayoría de la comunidad no actuó correctamente durante el simulacro y el sismo, y mencionó que la universidad apoyó el trabajo de ayuda, además recomendó inscribirse en los diversos cursos para preparar a la población en casos de contingencias.

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