Meade: No hay partidos corruptos, hay políticos corruptos

09 de abril  2018.-El candidato a la Presidencia de México del oficialista PRI, José Antonio Meade, consideró hoy que, aunque hay “optimismo” y Norteamérica es una región integrada y con “anclaje” comercial, su país debe “consolidar sus propias ventajas” ante la incertidumbre que genera la modernización del TLCAN.

En su participación en la 101 Asamblea General de la Cámara Americana de Comercio (Americam Chamber) de México, Meade recordó que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994, dio “dinamismo” a la relación entre México, Estados Unidos y Canadá.

Ante una eventual cancelación del convenio, dijo, México debe hacerse más competitivo para “enfrentar la contingencia”.

Vio “optimismo” en la modernización del tratado, y consideró que tras casi 25 años de acuerdo comercial, se ha logrado un “anclaje” entre las tres naciones en esta materia.

Hoy se ha de “actualizar para que ganen los tres países”, pero ante la “incertidumbre”, el país ha de consolidar “sus propias ventajas”, invirtiendo en infraestructura, en cruces fronterizos y en transporte, por ejemplo. De hacerse, se podrá cambiar el “rostro” del país.

Ello beneficiará el TLCAN, pero también al país en general, destacó Meade, tercero en las encuestas según la mayoría de sondeos rumbo a los comicios del 1 de julio.

Al hablar de las elecciones, Meade recordó que hay dos “modelos de país” en juego: el que le apuesta a la apertura, al Estado de derecho, al capital extranjero y al desarrollo interno, y el que busca regresar al control del Estado, cerrando espacios a la inversión o no jugando “en equipo” con el sector privado.

Este último modelo contempla incluso una estrategia de seguridad basada en la amnistía a criminales, dijo en referencia a una de las ideas más polémicas del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, líder en los sondeos.

Interrogado por los agremiados de la Cámara Americana de Comercio en México, cuyos 1.450 socios representan cerca del 21 % del PIB nacional, Meade tuvo que responder a espinosas preguntas sobre la corrupción, una lacra que se relaciona directamente con el partido que abandera en estas elecciones, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), del que no es militante.

“No hay partidos corruptos, hay políticos corruptos”, puntualizó este tecnócrata, y remarcó que no ha estado manchado por la corrupción en su larga trayectoria.

Para dar fe de ello, recordó que recientemente presentó su declaración patrimonial, fiscal y de intereses, todo cotejado por notario público, para demostrar “congruencia y honorabilidad”.

“Nunca un peso al margen de la ley”, proclamó.

Sobre el presidente Enrique Peña Nieto, aseguró que ha sido un “presidente transformador” por cambiar la agenda de país, aunque lamentó el rezago en seguridad y combate a la corrupción.

Meade aseguró que luchará por acabar con la pobreza, cerrando la brecha entre norte y sur del país y la desigualdad entre hombres y mujeres.

Consideró de gran importancia garantizar el Estado de derecho y generar condiciones de “estabilidad y certidumbre”. Además, instó a superar la brecha educativa, garantizando la posibilidad de acceso a la universidad de todos los jóvenes.

Como ministro del conservador Partido Acción Nacional (PAN) en la etapa Felipe Calderón (2006-2012) y durante el mandato de Peña Nieto, que arrancó a finales de 2012, Meade recordó que el país lleva ocho años de crecimiento económico trimestre a trimestre, un alza “robusta y balanceada” que, no obstante, debe incrementarse.

Finalmente, en materia de seguridad, Meade apostó por controlar las armas y el dinero ilícito usado por las redes criminales, así como por implementar un código penal único y así vencer la impunidad.

 

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